El Gobierno carece de recursos suficientes para poner en marcha y mantener el programa de red nacional de cuido, una de las principales promesas de campaña de la presidenta, Laura Chinchilla.
Tal proyecto consiste en brindar atención integral (educación y nutrición) a los niños menores de seis años por medio de guarderías tanto estatales como de organizaciones no gubernamentales o de entidades privadas.
En la primera parte del plan, la red de cuido pretende elevar la cobertura de los Cen-Cinai (guarderías del Ministerio de Salud) de 24.000 a 33.000 menores. Los beneficiarios serían niños provenientes de familias pobres.
Según estimaciones de Salud, para alcanzar tal objetivo se requieren ¢28.000 millones, dinero que se emplearía en construir y ampliar centros, así como en contratación de personal capacitado.
No obstante, a la fecha el programa solo dispone de ¢2.000 millones provenientes de recursos del Fondo de Asignaciones Familiares, el Ministerio de Salud y el Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS).
Además, la segunda fase de la red nacional de cuido pretende elevar la cobertura a infantes de clase media baja y media, lo cual dispararía el presupuesto.
Financiamiento. Ante la falta de dinero, el Ministerio de Desarrollo Social, entidad coordinadora del plan, buscará financiamientos en la empresa privada, organizaciones no gubernamentales, las cooperativas y las municipalidades.
Así lo explicó el ministro Fernando Marín, quien ayer se reunió con representantes de ONG para explicarles la propuesta.
Marín señaló que la idea es conformar un fondo solidario.
“Necesariamente, tiene que haber un aporte estatal, pero se debe generar un esquema en el que todos participen”, señaló.
El jerarca también dijo que analiza la posibilidad de redistribuir las cargas sociales que pagan los trabajadores y patronos y no descartó la opción de crear un nuevo aporte, aunque prevé que tal medida generaría resistencia por parte de los empleadores.
Actualmente a los trabajadores se les deduce de su salario un 2,67% para el Régimen de Invalidez, Vejez y Muerte; 1% de aporte al Banco Popular, según la Ley de Protección al Trabajador, y 5,5% por riesgos financieros en el portafolio de inversiones del seguro de salud (SEM).
En el primer esquema, según datos de la CCSS, hay 1,1 millones de contribuyentes, mientras en el segundo y en el tercero se registran 1,3 millones.
Primera reunión. Ayer el Ministro se reunió con representantes de ONG que atienden el tema de los niños para intercambiar opiniones y propuestas en el desarrollo de la red de cuido.
Entre los participantes figuró Silvia Lara, directora ejecutiva de la Asociación de Empresarios para el Desarrollo (AED), quien manifestó que siete empresas grandes, entre ellas Procter & Gamble, Florida Bebidas y Wall Mart, acordaron direccionar sus aportes sociales a la atención de pequeños.
En la actividad participó la finlandesa Helena Lindberg, experta internacional en el tema de redes de cuido, quien resaltó la necesidad de tener fuentes reales y claras de financiamiento.