Si el referendo de diciembre se consuma, la ciudadanía resolverá el futuro de la unión legal entre dos personas del mismo sexo, con base en el texto original del proyecto de ley que tanta controversia causó entre los diputados.
Se trata del expediente número 16.390, el cual no solo aprueba las uniones, sino que, además, establece una ceremonia civil para conformar el nuevo vínculo.
Este fue uno de los temas más recurrentes de quienes se oponían a la iniciativa, especialmente de varios diputados que integraban la Comisión de Derechos Humanos en el Congreso.
Por ello, los impulsores del proyecto intentaron aplicar un texto sustitutivo que eliminaba requisitos ceremoniales.
Sin embargo, ese texto alternativo nunca se aprobó debido a un recurso de amparo interpuesto por el entonces diputado Guyón Massey, opuesto al proyecto.
De acuerdo con la exdiputada Ana Helena Chacón –una de los gestores de dicha reforma–, el nuevo texto era “más sencillo y más corto”.
Según Chacón, el documento sustituto eliminaba “cualquier contexto ceremonial para que no se generaran dudas de que (la unión entre dos personas del mismo sexo) era algo que se homologaría al matrimonio”.
El exdiputado e integrante de la Comisión, Carlos Gutiérrez Gómez, confirmó lo expresado por Chacón. Gutiérrez culpó a Massey del fracaso del proyecto.
Ayer, La Nación intentó obtener el criterio de Massey, pero no contestó su teléfono celular y tampoco devolvió las llamadas.
Impulsores. Tras realizar consultas con diversas instituciones y sectores, los legisladores Chacón y Gutiérrez presentaron un nuevo proyecto de ley que reflejaba el texto sustitutivo y denominaba a las uniones como “sociedades de convivencia”, cuyo expediente lleva el número 17.668.
Entre el momento en que el primer texto salió de la corriente legislativa y se presentó el nuevo, un grupo autodenominado Observatorio Ciudadano hizo gestiones ante el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) para que se vote un referendo sobre la conveniencia, o no, de aprobar el proyecto original de ley.
Según el presidente del TSE, Luis Antonio Sobrado, si el referendo se efectúa, su resultado es vinculante y rescata de su letargo legislativo el proyecto 16.390.
El TSE debe pronunciarse todavía acerca de si es necesario un 30% o 40% de participación del padrón electoral para que el referendo sea vinculante.