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Una decepción palpable fue lo que expresaron algunos críticos de cine, periodistas y allegados a la producción nacional, que asistieron el martes a una función privada de Donde duerme el horror, en el cine Magaly.
“Aplaudo que el cine nacional se abra a un género como el terror. Aunque el guion no me parece mal, la cinta no me dio miedo. Aparte de eso, cuestiono cuán necesario era mostrar tantos desnudos y escenas eróticas”, dijo la escritora Evelyn Ugalde, directora del Club de Libros.
La impresión de que el filme no “causó miedo” dominó varios de los puntos de vista, lo que, por supuesto, no deja de generar preocupación, al ser un elemento fundamental en este género.
“Esta cinta no me dio nada de miedo, me parece que tiene problemas de guion, sonido y actuaciones. Eso sí, destaco la fotografía y la iluminación de algunas escenas”, dijo Natalia Rodríguez, de Red Cultura.
William Venegas, crítico de cine de La Nación fue más allá y achacó el carácter comercial de la película y los desnudos constantes de sus actrices.
“Donde duerme el horror es una película descaradamente comercial. Me duele ver a una actriz como Rocío Carranza desgastándose en su piel y quemándose como actriz solo por estar en lo que sea, sin ningún criterio de selección”, expresó Venegas.
“Me animo a decir algo que a muchos les sonará a herejía: un filme costarricense al nivel del video casero, como El psicópata, tiene una mejor historia que la de Donde duerme el horror”, agregó el crítico.
Por su parte, Carranza defendió los desnudos de la película y adujo que se justifican completamente dentro de la trama.
“Sí se justifican los desnudos, pues las brujas aprovechan su sexualidad para atraer a sus víctimas. La sexualidad es hermosa, pero a la vez poderosa, eso lo utilizan las brujas, juegan con la debilidad humana”, dijo Carranza.
Algo molesto, Óscar Castillo, productor ejecutivo del filme, dijo ayer que no se referirá a las críticas sobre la película, pues considera antiético que tales comentarios se publiquen antes de la exhibición pública del filme.
“Yo doy mi vida por la libertad de expresión, pero me parece antiético que se digan cosas antes de que se exhiba el filme en las salas de cine; creo que eso no se debe hacer”, indicó Castillo.
Equilibrio. Sin embargo, y pese a toda la crítica arrojada en su contra, también hubo quienes fueron algo condescendientes con el filme y le dieron su mérito a la producción.
“Como cineasta, veo que la cinta logra un suspenso bien construido. Como espectador, más que miedo, sentí perturbación, y eso podría ayudar, pues perturba los sentidos. Sí creo que no es una cinta normal, es de culto, es una cinta para ver con palomitas”, dijo Federico Lang, cineasta nacional.
Por su parte, el escritor Antonio Chamu dijo que la cinta es un “buen intento para el cine tico”, pero añadió: “no generó miedo, sino perturbación, algo que puede chocar con el terror”.