Desde el pasado 17 de febrero estalló la alarma entre los ahorrantes de la cooperativa Coopemex, cuando la Superintendencia General de Entidades Financieras (Sugef) intervino la entidad.
El efecto inmediato fue el congelamiento de las cuentas de 88.000 clientes de la Cooperativa, para los siguientes 90 días.
La Sugef argumentó ese día que la Cooperativa ocultó información de morosidad y presentó una caída de al menos ¢5.500 millones en la suficiencia patrimonial, ocurrida en un lapso de solo dos meses.
Unos ¢96.000 millones de ahorros de los clientes de Coopemex quedaron congelados.
El 24 de febrero, la Sugef presentó una demanda penal ante el Ministerio Público contra el manejo de esa Cooperativa.
Se abrió un proceso de investigación en la Fiscalía Adjunta de Delitos Económicos, Corrupción y Tributarios, en el cual se investigan actualmente el gerente, el auditor, el presidente, el secretario, un vocal, el contador y el jefe de crédito de la entidad. La investigación sigue.
Cuatro cooperativas intentaron acudir al rescate de Coopemex, pagar a los ahorrantes y sacarlos de la angustia. El plan se financiaría con una línea de crédito por alrededor de ¢3.000 millones, otorgada por el Instituto Nacional de Fomento Cooperativo (Infocoop).
El plan fracasó y el Banco Popular tomó entonces la iniciativa para ofrecer ayuda financiera.