Si se debe sacar provecho de los triunfos, sin envanecerse, con más razón de los errores y de los pecados. Humildad es verdad y la verdad son los hechos. Si así no fuese, la ciencia no habría avanzado y tampoco habría santos. Por no seguir Kenton esta regla esencial, hoy, ¡ay, pena, penita mía!, no estamos en Sudáfrica.
¿Qué deja, pues, de bueno la aventura de la equiparación del salario diputadil? Fue, en primer lugar, un ejercicio democrático dialéctico, omnipresente, público, pacífico (en los hechos) y transparente, lleno de rabia y de resistencia. ¡Cuán diferente del secretismo de los bonos chinos'!
La autocrítica (el NO argumentado o la revisión a tiempo) debe imperar, preferentemente, a la hora del planeamiento o en los primeros trances, no minutos antes de la batalla final. Lo primero es prudencia y solidaridad; lo segundo, oportunismo. Solo al general en jefe, no a los soldados, le compete, mediante el veto, contener el avance y dictar la decisión final. Bendito sea Montesquieu por la división de poderes, interdependientes, pero, a la vez, mutuos contralores.
Salió a flote, en esta refriega salarial, la gran hipocresía: la cuestión del gasto público y, con él, el escándalo de la evasión que, en esta América, como en el colapso de Grecia, alcanza niveles oceánicos. “Haced lo que digo, no lo que hago”. En estas semanas vimos muertos acarreando basura, profetas de la justicia social, sin conocer la Tributación Directa, sin correspondencia alguna entre su modus vivendi y su modus robandi (latinazo tico), o entre su discurso y la pensión alimentaria que les tiraron, un día, a su esposa y a sus hijos; a sindicalistas que no trabajan, así como negocios y profesionales, de toda pelambre, expertos en saquear al Fisco'
Tomamos nota de la generosidad singular de nuestras leyes, que estimulan ganancias colosales, a lo Beckham o Cristiano Ronaldo, ya que su elaboración estuvo a cargo de sus congéneres, al ritmo de “hoy por ti, mañana por mí”. Y, por supuesto, repasamos los proyectos y decisiones que le han irrogado al Fisco pérdidas gigantescas – impunes–, en algunas instituciones públicas, denunciadas por La Nación ayer y en estos meses, ante las cuales la construcción municipal del “bulevar de los expresidentes” en Heredia (400 millones de colones), bajo el alero del Ministerio de Hacienda, en el gobierno pasado, solo sería la masa de una lánguida lora'
Y, en fin, si reaccionáramos con igual ardor ante la barbarie de los niños agredidos en Costa Rica, quizá descubramos el sendero coherente del desarrollo humano integral.