Panamá. ACAN-EFE y AFP. El presidente de Panamá, Ricardo Martinelli, prometió ayer que en tres años que le quedan de Gobierno resolverá el problema de la delincuencia y su país será “el más seguro de Latinoamérica”, al participar en una marcha por la paz.
El gobernante dijo que “si tengo que poner visa a todo el mundo lo voy a hacer, si tengo que hacer más cárceles lo voy a hacer, vamos a ser más enérgicos, a implementar el sistema acusatorio; denme tres años y les prometo que resuelvo este problema”, aseguró.
La marcha, convocada por la organización cívica Cruzada por la Paz, transcurrió por la Avenida Balboa, a orillas de la Bahía de Panamá, integrada por miles de personas con pancartas pidiendo paz y “basta ya” a la violencia, ataviados con ropa blanca y a las que la persistente lluvia no los desalentó.
Según estadísticas oficiales, la tasa de homicidios en 2009 fue de 24 por cada 100.000 habitantes y se reportaron 806 asesinatos.
En los primeros cuatro meses de 2010 se han registrado 290 asesinatos, 47 más que en el mismo lapso del año pasado; la mayoría vinculados al narcotráfico, según investigaciones de medios locales.
La caminata por la seguridad ciudadana fue convocada por organizaciones cívicas, con el apoyo de los medios de comunicación panameños, y terminó en un acto cívico al final de la avenida Balboa, donde los miembros de la Cruzada pidieron cero tolerancia con la delincuencia y un sistema preventivo.
Los representantes de las organizaciones civiles y la Iglesia presentaron a Martinelli una larga lista de recomendaciones.
Al respecto, el político prometió que convocará a su gabinete para que los representantes de la sociedad civil formalicen ante ellos sus demandas, con el propósito de tomar acciones conjuntas.
El mandatario también recalcó que pedirá a la Asamblea Nacional y al Consejo de Gabinete que aprueben las leyes que exigen los delegados de los gremios. Según encuestas recientes un 77% de los panameños teme a padecer algún tipo de violencia, cifra mayor que en mediciones anteriores.