El otro yo

Norval Calvo

Imitador

Calificación:          

Ivannia Varela Q. ivarela@nacion.com 12:00 a.m. 23/05/2010

¿Se considera famositico?

Imagenes/Fotos

No, solo conocido.

¿Cuándo pierde el buen humor?

Con la hipocresía y la deslealtad.

Usted ha dicho que es tímido, ¿en qué sentido?

Me cuesta hablarle a gente que no conozco.

¿Qué canción le sale mejor en un karaoke?

Te conozco de Ricardo Arjona,  y Mujeres divinas.

¿Su don es escuchar o hablar de más?

Soy más de hablar.

¿Cuál es el platillo que mejor le queda?

Ninguno, no tengo habilidades culinarias; siempre como afuera.

¿Cuánto le molesta parecer mayor, debido a sus muchas canas?

Es bastante incómodo, tengo 39 años y me calculan 45.

¿De qué color jamás se teñiría el pelo?

De ningún color; pero jámás negro.

La máquina de ejercicios que hay en su casa ¿cumple su cometido?

No, está para tender los paños.

¿Ha utilizado su don de imitador para “salirse con las suyas”?

Varias veces. Una vez me hice pasar por Ignacio Santos para pedir una móvil de NC4. En otra oportunidad, usé la voz de Pepe Figueres para sacar una cita con el canciller, y en otra, la voz de Miguel Ángel Rodríguez para hacerle una broma al doctor Édgar Mohs.

¿A quién no ha podido imitar?

A Pilo Obando. Lo he intentado varias veces y no lo logro.

¿Cuál travesura de infancia recuerda?

Orinarme en un basurero de la escuela Juan Rafael Mora, en tercer grado.

Si tuviera un minuto con su amigo Froilán, ¿qué le diría?

¡No te imaginás cuánto te extraña todo el mundo, cabrón! Así nos tratábamos.

¿Sabe conquistar con la voz?

¿Con la mía? ¡ Eso espero!

¿Cómo es su prototipo de mujer?

Soy diversificado, me gustan las machas, las morenas, en fin, aprecio la belleza femenina.

¿Es romántico o descomplicado?

Un poco romántico, pero no empalagoso.

¿Tiene por ahí un amor platónico?

Mmmm, en este momento diría que la imitadora Alejandra Vale.

¿Qué tan diestro es cambiando pañales?

Pésimo, nunca he cambiado ninguno, ni con mi hijo mayor, ni con el pequeño.

¿A qué le tiene fobia?

A las alturas y a todo lo que tenga huecos, como los panales o los hormigueros.

¿Sufre de pánico escénico?

A veces. Pero lo manejo mejor.

¿Volvería algún día al negocio que tuvo en el pasado de producción de suelas?

No, desde que llegaron los zapatos chinos y los brasileños, ese negocio se vino abajo.

¿Cuándo piensa decir ‘hasta aquí’?

Quiero seguir en esto un tiempo más, quizá unos cinco años.

¿Y a qué se dedicaría entonces?

Soy administrador de empresas, a eso me dedicaría.

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“Pierdo el humor con la hipocresía y la deslealtad”

Tímido con la gente que no conoce, pésimo cocinero y cantante improvisado en los karaokes, el imitador y comediante Norval Calvo asegura que todavía tiene energías para matar de risa a la gente.

Arremedar es un arte

El consejo de que es inapropiado “arremedar” a los demás, nunca caló en Norval Calvo Chacón, quien desde muy niño aprendió el arte de la imitación, y hoy es uno de los humoristas más conocidos de la farándula.Si bien su compañero y amigo del alma, Froilán Bolaños, ya no está a su lado para planear travesuras contra los políticos, deportistas y demás figuras públicas, el humor de Norval se mantiene vigente, de lunes a viernes, en radio Monumental, con su programa Pelando el ojo.Con respecto a su vida privada, Norval, prefiere ser comedido. Sin embargo, se confiesa el feliz papá de Pablo César (17 años) y de Alejandro (2 años).

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