San Rafael de Alajuela. Al mediodía Carlos Hernández tenía una cara de preocupación con algo de fastidio: el dolor en la pantorrilla izquierda le instaló el temor de la baja forzada de la Selección.
Sin embargo, un ultrasonido, practicado ayer por la tarde “descartó el desgarro” y El Zorro se mantiene en la lista de jugadores que le harán frente a la gira europea de la Tricolor, cuyo primer partido será de hoy en una semana ante Francia, en Lens.
“Conversé con el doctor (de la clínica Santa Fe, Luis) Jarquín y me informó que no hay ruptura fibrilar”, expresó el médico del combinado tico, Alejandro Ramírez, en un comunicado del Departamento de Prensa de la Federación Costarricense de Futbol, al final de la tarde.
“Solo (presenta) un trauma que trataremos de solucionar bajándole las cargas de trabajo a partir de este miércoles”, agregó Ramírez en ese boletín.
De acuerdo con Hernández, él se lesionó el pasado viernes durante un juego con su equipo el Melbourne Victory.
“Me dieron una patada y solo pude jugar por 45 minutos. Ahora (el entrenamiento matutino de ayer) sentí un ‘jalonazo’ y dolor”, recordó el volante.
El nombre de su eventual sustituto iba a ser conocido hoy, junto con el reemplazo del lateral izquierdo Bryan Oviedo, quien fue reportado con una lesión por su equipo, el F. C. Copenhague.
“Tengo un par de nombres pero no quiero especular, tengamos un poquito de paciencia. No es cosa nuestra, es que estamos esperando algún permiso del equipo”, apuntó Rónald González, técnico interino de la Selección.
El estratega no mostró molestia porque Oviedo haya participado con su club en el cierre de la Súper Liga de Dinamarca.
“Preocupado sí porque está jugando lesionado. Ayer (el lunes) hablé con él y me dijo que después de los 15 ó 20 minutos que jugó terminó con dolor y el técnico de él sabe eso y aún así lo puso a jugar”, aseveró González.
El técnico recordó que Oviedo padece desde hace unos meses una pubalgia.
Por el contrario, el delantero alajuelense Marco Ureña está completamente recuperado del trauma que padecía en el muslo izquierdo y se entrenó con normalidad.