Un estudio técnico del Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) detectó fallas en el concreto de varias vigas colocadas en el nuevo puente que se construye sobre la rotonda de Alajuelita.
La revisión encontró una resistencia inferior a la exigida en muestras tomadas de las estructuras.
En dichas pruebas, el concreto de varias vigas mostró una resistencia de entre 650 kilogramos y 700 kilogramos por centímetro cuadrado.
Sin embargo, el contrato entre el Consejo Nacional de Vialidad (Conavi) y la empresa constructora MECO, encargada de la obra, exige una resistencia de 750 kilogramos por centímetro cuadrado.
La información fue confirmada anoche por Alejandro Molina, director ejecutivo del Conavi.
Molina recalcó que la falla no se registra en las vigas del puente, sino en el material con el que fueron construidas.
Para detectar los problemas, se toman muestras cilíndricas del concreto, con dimensiones de 15 centímetros de diámetro y 25 centímetros de alto, para evaluar la resistencia del material.
“El problema se da con las muestras del concreto de 10 vigas, pero tampoco son todas las muestras las que presentan falla, no es homogéneo el resultado”, aseveró el jerarca del Conavi.
El funcionario confirmó que esas vigas ya están colocadas en el puente y que, por ahora, no se sabe si deben ser sustituidas.
No obstante, comentó que a mediados de esta semana el consejo tendrá a la vista un informe solicitado a la firma inspectora del puente: Camacho y Mora.
“Son ingenieros estructurales que hicieron el diseño del puente. Ellos emitirán una recomendación y la construcción del puente continúa”, agregó Molina.
Reacción del constructor. José Alfredo Sánchez, vicepresidente de MECO, aseveró ayer que el Conavi tiene pruebas técnicas que descartan la sustitución de las vigas que ya están colocadas en el puente.
Según explicó, las “dudas” sobre la resistencia del concreto surgieron hace dos meses y que, en ese momento, la constructora decidió cambiar al proveedor del material y la mezcla de concreto.
Indicó que las muestras fueron analizadas en tres laboratorios distintos, entre ellos el Laboratorio Nacional de Materiales y Modelos Estructurales (Lanamme), de la Universidad de Costa Rica.
También se revisaron en el Instituto Tecnológico de Costa Rica y en el laboratorio de la empresa que chorrea las vigas, Euroconcretos, ubicada en Quepos.
“En este momento, el Conavi tiene todas las pruebas de laboratorio, de que aún en esas vigas no hay problema con el concreto. No se está considerando sustituir ninguna”. aseveró Sánchez.