Ayer, los vecinos de las zonas afectadas por el terremoto de Cinchona decidieron abrir por sus propios medios un tramo de la carretera nacional que fue clausurado por el Gobierno y la Comisión Nacional de Emergencia (CNE).
El trayecto de la vía inhabilitado desde hace un año y cuatro meses por las condiciones en que quedó después del terremoto de 6,2 grados, se ubica entre las cataratas La Paz y la El Ángel, en la ruta 126.
Las comunidades, al verse afectadas económicamente por el cierre de la vía, se reunieron el pasado 12 de mayo para decidir qué medidas tomar.
“Hablamos con la gente de la CNE y del Conavi, pero nos siguen dando largas al asunto; teníamos ganas de hacer un cierre de carreteras pero decidimos mejor arreglar un paso provisional”, dijo Daniel Jiménez Padilla, presidente de la Asociación de Desarrollo de San Miguel de Sarapiquí.
A su vez, Marco Rojas, director de Conservación Vial del Ministerio de obras Públicas y Transportes (MOPT), se presentó al lugar para levantar un acta de los trabajos que realizan los vecinos.
Rojas fue enfático al decir que se mantiene la posición de que esta carretera no puede ser transitada porque está en una zona peligrosa, debido a taludes inestables.
“Metieron maquinaria para poder transitar por la ruta, pero los trabajos que están haciendo se ubican en la superficie de ruedo y no en los taludes”, declaró Rojas.
Por su parte, Alejandro Molina, director del Conavi, dijo que se presentó a la CNE una propuesta de diseño para la carretera y que se espera para esta semana una respuesta.
Se trató de hablar con Vanessa Rosales, funcionaria de la CNE, pero no se obtuvo respuesta.