La familia del secuestrado Francisco Alvarado Méndez, de 41 años, pagó $10.000 por su liberación, concretada antenoche.
Alvarado es hijo de un conocido finquero de Guayabo de Bagaces, en Guanacaste, y fue secuestrado en la tarde del miércoles, cuando se dirigía en su motocicleta al centro de dicha comunidad.
Sus familiares recibieron la alerta cuando los sospechosos llamaron para exigir el pago de un millón de dólares. Un vecino localizó la moto del afectado abandonada en un camino cercano.
Agentes de la sección de secuestros del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) se encargaron de negociar, con los sospechosos, la suma de dinero que exigían desde un principio.
En la noche del viernes, los oficiales lograron la liberación de Alvarado tras el pago del dinero en billetes de $20, $50 y $ 100, marcados por el OIJ.
Cuando el dinero fue dejado fuera del lugar de cautiverio, una casa abandonada en una finca de propiedad de la familia afectada, los sospechosos aprovecharon la oscuridad de la zona para huir montaña adentro.
Francisco Alvarado fue localizado dentro de la vivienda, y de inmediato recibió atención médica y psicológica.
“Eran tres hombres los que me mantuvieron secuestrado. No me golpearon ni maltrataron, pero me tuvieron a punta de pan y agua. Creo que ellos no estaban preparados”, relató la víctima.
Añadió: “Cuando ellos hablaban entre sí, se retiraban dos a hablar, mientras que dejaban a uno cuidándome”.
Los investigadores judiciales aseguraron que, para ellos, lo primordial era liberar con vida al secuestrado pues la detención de los sospechosos se dará en las próximas horas.
Sospechan que serían tres hombres: dos nicaragüenses y un costarricense. Se cree esto por el acento de las voces oídas durante las llamadas de negociación.
“Después de saber dónde tuvieron a mi hermano, nos percatamos de que los secuestradores tenían vista panorámica de lo que sucedía en nuestra casa. Pese a que los negociadores estaban en la vivienda de mi padre, nos vigilaban”, expresó Marcos Alvarado, hermano de la víctima.
La madre del secuestrado, Mercedes Méndez, aseguró que para ella fueron 54 horas de angustia el no saber si volvería a ver a su hijo.
En un allanamiento realizado ayer en el lugar de cautiverio, se decomiso un arma de propiedad de los sospechosos.
El OIJ solicita a las personas que reciban dólares marcados, que se comuniquen a la línea confidencial 800-8000-645.