Managua. DPA El Gobierno de Nicaragua podría dejar de recibir este año casi $80 millones si no logra “convencer” al Fondo Monetario Internacional (FMI) para que acepte realizar la cuarta revisión del programa económico, admitió el viernes una fuente oficial.
“Trataremos de convencer al FMI de que las decisiones y medidas que hemos adoptado y la forma como vamos a registrar (la asignación de los bonos) son lo que mejor corresponde a los intereses del programa” con el Fondo Monetario, dijo a los periodistas el presidente del Banco Central de Nicaragua, Antenor Rosales.
Sin embargo, diferentes organizaciones nicaragüenses y el mismo FMI cuestionan la asignación del llamado “bono salarial” para 125.000 empleados públicos.
Se trata de un desembolso mensual de $25 para cada uno de los funcionarios, especialmente aquellos que ganan el salario mínimo.
De acuerdo con Rosales, el Gobierno está preparando sus argumentos a favor de la repartición de ese bono para una reunión que sostendrá con el FMI el próximo 20 de mayo.
“Trataremos de convencer al FMI de las decisiones que hemos tomado”, concluyó.
Más reacio se mostró el propio Ortega, quien declaró: “Nicaragua está luchando para ser independiente, pero es un proceso. Desgraciadamente tenemos que negociar con el Fondo”.