Las cámaras de transportistas de carga pesada reportan pérdidas de ¢100 millones diarios desde el 27 de abril, cuando enormes derrumbes provocaron el cierre de la ruta 32, que conduce a Guápiles.
Desde ese día, los cargueros deben viajar a Limón por la ruta 10, que comunica San José con Tres Equis de Turrialba, y de allí a Siquirres. Este viaje es, en promedio, cinco horas más extenso que el recorrido por la 32.
Marjorie Lizano, de la Cámara de Transportistas Unitarios, confirmó que sus agremiados realizan 550 viajes diarios a la provincia de Limón y hoy gastan ¢25 millones extra en combustible, aceite y viáticos para los conductores.
“En cada viaje se gastan 25 galones más de diésel, porque las unidades deben atravesar una ruta más larga, muy angosta y muy pronunciada, que no se diseñó para tránsito pesado”, declaró.
A esta cifra se suman pérdidas por ¢75 millones al día que reporta la Cámara Nacional de Transportistas de Carga (Canatrac).
Esta última agremia al 85% de las empresas de carga pesada del país, que realizan 5.000 viajes diarios al Caribe.
Francisco Quirós, director ejecutivo de Canatrac, aclaró que cada viaje corresponde al recorrido en un solo sentido entre San José y Limón. Además, un solo furgón puede realizar hasta dos viajes por día a los puertos caribeños.
Si las pérdidas de ¢100 millones son constantes, hasta ayer los transportistas habrían perdido un máximo de ¢1.000 millones, pues acordaron no cargarles el exceso en combustible a sus clientes.
Anoche, Francisco Jiménez, ministro de Transportes, dijo que hoy se abrirá solo un carril de la ruta 32 en el horario de 6 a. m. a 3 p. m.
El paso regulado será entre los kilómetros 22 y 25 de la vía, donde se concentran los derrumbes más severos. Allí la maquinaria trabaja en la remoción de escombros.
Jiménez advirtió que la apertura está condicionada al clima.