San José (Redacción). El Tribunal de Juicio de Hatillo impuso esta mañana 27 de años de prisión a Juan Carlos Alvarado Quirós por el asesinato de una operaria industrial y las heridas que sufrió el hombre que la acompañaba.
Los jueces arribaron al convencimiento de que Alvarado no fue la persona que disparó la noche del 27 de octubre del 2008 a Dunia León Calderón y a Oscar Damián Mendoza Abarca en una calle de Tejarcillos, en Alajuelita.
El sujeto fue la persona que guió al pistolero hasta la señora, objetivo del ataque a balazos.
León era testigo clave en el homicidio de un joven, a quien los miembros de una pandilla rival ultimaron, el 13 de diciembre del 2007, en su casa.
Esa vez la señora recibió una bala en el abdomen.
El OIJ le había ofrecido protección, pero la víctima la rechazó. En octubre del 2008, un pistolero le disparó cinco veces a quemarropa.
“Juan Carlos Alvarado era la persona que conocía el barrio donde suceden los hechos; era la persona que conocía a Dunia (León). Juan Carlos Alvarado acompaña al gatillero con el fin de indicarle quién era doña Dunia. Se trataba de un plan preconcebido”, explicó el presidente del tribunal, Jorge Araya.
Entre los sospechosos del crimen hubo discrepancia, pues conforme el juez, Alvarado recibió ¢1.000.000 por el “santo” mientras que al asesino le pagaron ¢500.000.
Las autoridades captaron conversaciones en las que los asesinos expusieron su disconformidad.
El sujeto fue sentenciado a 20 años de cárcel por la muerte de la señora y a siete por herir al testigo sobreviviente.