Un supuesto emisario del colombiano cartel del Norte del Valle, quien obtuvo la nacionalidad costarricense al casarse con una tica, utilizó aquí a pescadores con el fin de establecer un corredor marítimo para el transporte de cocaína entre Sierpe de Osa y la isla Jesucita, en el golfo de Nicoya.
Al sospechoso, de apellido Rivera (41 años) y conocido como El Licenciado, lo capturó ayer la Policía Judicial, junto con cinco presuntos colaboradores: un oficial de la Capitanía de Puerto de Puntarenas (de apellido Acevedo), una abogada de apellido Ávila y tres pescadores de apellidos Pérez (alias Sopa), Ovares y López.
La organización, según indicó el director del OIJ, Jorge Rojas, estuvo detrás los 840 kilos de cocaína que las autoridades decomisaron el 10 de marzo pasado en isla Jesucita, Paquera, Puntarenas.
Esa vez los agentes judiciales detuvieron a tres pescadores de apellidos Camareno, Loría y Barrantes. Ellos purgan siete meses de prisión preventiva.
Parte de la droga estaba oculta en una bodega subterránea; el resto quedó en la playa.
Barrida. Para desarticular la cúpula de la organización, el OIJ efectuó ayer 12 allanamientos en localidades de Puntarenas, Garabito, Goicoechea, Montes de Oro, Alajuela, Desamparados y en Zapote, San José.
Al empresario Rivera lo aprehendieron en el condominio de una allegada, en Dos Cercas de Desamparados.
“Esa persona contrató a otros (pescadores) para que le movieran la droga”, explicó Rojas.
López (otro de los detenidos), al parecer, ocupó una posición de mando dentro del grupo. La Policía Judicial lo señaló como el supuesto “coordinador y supervisor del trasbordo y almacenamiento de la droga que le traían por medio de lanchas rápidas hasta la costa costarricense”, según detalla el informe sobre el caso.
Ovares, por su parte, es empleado del muelle 20 de Noviembre, en Puntarenas, pero el director del OIJ confirmó que ese establecimiento no tuvo nada que ver en el caso.
A la abogada Ávila la detuvieron como sospechosa de asesorar a López para que no lo descubrieran, relató uno de los agentes judiciales.
Como parte de las investigaciones, los detectives del OIJ allanaron tres bodegas, pero no encontraron más droga.
La Fiscalía Adjunta de Puntarenas informó de que se incautaron de documentos (entre estos facturas), computadoras, celulares, embarcaciones y cuatro vehículos.
Desaparecidos. El 6 de marzo, un pescador de apellido Carvajal zarpó de la desembocadura del río Guarumal, en Sierpe de Osa, con un cargamento de cocaína, pero se perdió en el trayecto a la isla Jesucita, según las autoridades.
Hasta el momento, las autoridades no han encontrado rastro alguno del marinero.
“Es difícil pensar que la lancha naufragó. Hubieran aparecido algunos restos, como manchas de aceite o los mismos paquetes de droga, pero no hemos encontrado nada. Es como si el mar se lo hubiera tragado”, explicó un agente.
El OIJ cree que Carvajal era otro de los pescadores reclutados por Rivera. En el organigrama que confeccionaron las autoridades, figura el nombre de otro presunto colaborador, quien también está desaparecido. Falta por detener a otro extranjero cercano a El Licenciado.
Ese sospechoso habría ocupado también un puesto de mando.