La Sala IV se basó, entre otros documentos, en varios informes pagados por Industrias Infinito, para avalar la minería de oro en Crucitas de Cutris, San Carlos.
En un comunicado de prensa, la Sala IV manifiesta que esos estudios hidrogeológicos fueron contratados por la firma minera Industrias Infinito a la empresa Ecoambiente S. A.
También a las firmas Pitteau Associates, Golders y al hidrogeólogo Hugo Rodríguez.
Luego, el Servicio Nacional de Aguas, Riego y Avenamiento (Senara) evaluó estos informes técnicos privados y validó “el modelo hidrogeológico conceptual propuesto por la empresa desarrolladora”.
La validación estuvo en manos de la Dirección de Investigación y Gestión Hídrica del Senara, según manifiesta la Sala Constitucional en el comunicado enviado ayer.
Sin embargo, en días pasados, el funcionario del Senara Miguel Ramírez Hernández denunció que esta entidad no hizo estudios propios sobre los eventuales riesgos de la explotación minera en los mantos acuíferos y las aguas subterráneas de Crucitas.
“Insto respetuosa pero públicamente al señor gerente (de Senara) y a los señores magistrados a citar el número de folio en los 21 tomos del expediente de la Sala Constitucional en que consta un estudio técnico de nuestra institución, aprobado por la Dirección de Investigación y Gestión Hídrica que ‘avale’ el proyecto Crucitas en su totalidad”, dijo Ramírez en un foro publicado en La Nación.
Ayer, este medio intentó consultar sobre el tema a Bernal Soto Zúñiga, gerente de Senara, pero tenía apagado su celular y no respondió a los mensajes dejados por medio de un familiar y en su contestadora.
La Sala IV usó estos documentos para rechazar, el 16 de abril, un recurso contra la minería.