El presidente Óscar Arias y el alcalde de San José, Johnny Araya, iniciaron ayer la demolición del edificio El Frontón, en el centro de la capital, para levantar allí un mercado para artesanos, aunque sus futuros ocupantes están divididos respecto de trasladarse al nuevo sitio.
Arias, mazo en mano, dio por inaugurados los trabajos de demolición del edificio, al botar, simbólicamente, uno de los muros ubicado al costado sur del parque de las Garantías Sociales.
A la actividad asistieron miembros de la Asociación de Artesanos de la Calle Nacional de Artesanías, quienes apoyan la nueva edificación, valorada en ¢1.000 millones.
Afuera, esperando la salida de Arias con un cartelón de protesta, otros representantes de los artesanos se pronunciaban en contra.
La calle 13 bis. La intención del alcalde Araya es movilizar a los 90 artesanos que trabajan en el mercado de artesanía de la calle 13 bis, ubicado al costado oeste de la plaza de la Democracia, y colindante con el parqueo La Paz, propiedad de la Fundación Arias para la Paz y el Progreso Humano.
La molestia de los artesanos inconformes con el traslado se basa en el hecho de que, en julio del 2009, el Congreso había aprobado una ley para cederles el terreno.
Sin embargo, en agosto el presidente Arias vetó la ley, pues el Gobierno no consideraba conveniente que los artesanos trabajen allí.
Carlos Araya, representante de los artesanos opuestos, alegó que el verdadero interés de Arias es sacar a los artesanos porque la Fundación Arias para la Paz tiene planeado construir un “Museo de la Paz”, junto al lugar donde hoy está el mercado.
El Mandatario aceptó el interés de edificar el museo por parte de la fundación que lleva su apellido, y agregó que a esto se suma el interés del Instituto Nacional de Seguros por construir una nueva sede para el Museo de Jade, por lo que había que mover a los artesanos.
Por su parte, Araya afirmó que el nuevo mercado de artesanía estará listo en seis meses, a pesar de la división y resistencia de un sector de los artesanos.