Mina Crucitas
¿Estudio o carta?
Miguel Ramírez Hernández, funcionario del Servicio Nacional de Aguas Subterráneas, Riego y Avenamiento (Senara), denunció ayer en las páginas de opinión de La Nación que, en el caso del proyecto minero Crucitas, los magistrados de la Sala Constitucional fueron inducidos a error por el gerente del Senara, Bernal Soto Zúñiga.
Según el denunciante, el gerente de Senara emitió una carta “validando” un estudio hidrogeológico elaborado por una empresa contratada por la firma minera Industrias Infinito.
Ramírez Hernández señala que Senara nunca realizó un estudio independiente ni valoró técnicamente el impacto que el proyecto minero tendría en los suelos y los ríos de la zona.
Hasta ahora, el jerarca del Senara , Bernal Soto Zúñiga, no ha desmentido ni aclarado la denuncia de su subalterno.
Si lo que Ramírez afirma es correcto, la decisión de la Sala IV de avalar la continuidad del proyecto se basó, en parte, en un estudio pagado por la firma interesada.
¿Hizo el Senara un estudio propio? Y, si no fue así, ¿por qué el gerente avaló un estudio de parte?, ¿advirtió el gerente a los magistrados acerca de la ausencia de un estudio elaborado por el Estado?, ¿era su deber advertirles?
Urgen las respuestas.