Las becas colegiales de 500 madres adolescentes están congeladas desde enero pasado debido a un trámite burocrático entre dos instituciones públicas.
Estas jóvenes no han recibido ni un céntimo de los ¢50.000 mensuales que se les prometió como ayuda para que se mantuvieran en el sistema educativo.
El problema radica en que el Patronato Nacional de la Infancia (PANI) no ha transferido al Fondo Nacional de Becas (Fonabe) los ¢300 millones correspondientes al 2010 para financiar los subsidios.
Ese monto proviene de los impuestos a cigarrillos y licores.
Mauricio Medrano, gerente técnico del PANI, explicó que uno de los requisitos para trasladar los recursos de este año es que el Fonabe presente un informe en el que detalle cómo se invirtieron los recursos del 2009 y especifique quiénes fueron las personas beneficiadas.
El funcionario añadió que el documento presentado por Fonabe tiene una serie de anomalías como, por ejemplo, incluir beneficiarios varones o mayores de edad.
“Hablamos de recursos públicos, hay que ser muy cuidadoso, no podemos dar el dinero hasta que nos hagan una aclaración”, dijo Medrano.
Javier González, director ejecutivo de Fonabe, reconoció que en el informe se incluyeron “por error” beneficiarios de otros programas.
Destacó que esta misma semana se presentará el documento corregido y que el dinero a las madres adolescentes se les dará de forma retroactiva a enero.
Además de estas 500 jóvenes, el Fonabe beca a otras 700 madres adolescentes con recursos de la institución. Según González, esos subsidios sí se están entregando.