Los jóvenes y los adultos jóvenes enfrentan dificultades para comprar una casa, encontrar trabajo y acceder a la educación universitaria, y por eso consideran que el Estado debería implementar políticas orientadas hacia ellos para el acceso a vivienda, fuentes de trabajo y facilidades de estudios.
Así lo señala una encuesta realizada por el Instituto de Estudios Sociales en Población (Idespo), de la Universidad Nacional (UNA), y el Consejo Nacional de la Política Pública de la Persona Joven, del Viceministerio de Juventud.
El informe también señala que la educación sexual debe reforzarse en las escuelas y colegios.
La encuesta se realizó por teléfono con 800 personas de entre 15 y 35 años de edad de diferentes partes del país. Tiene un margen de error de 3,5 puntos porcentuales y un 95% de confianza.
El 68% de los encuestados dijo no tener facilidades para conseguir un préstamo de vivienda. El 90,2% señaló que el costo de la vida supera la capacidad de ingresos reales para acceder a un préstamo para una casa, y el 74,2% manifestó que falta apoyo del Estado para obtener préstamos.
“Conseguir casa es lo que más preocupa a los encuestados. En los años setenta había buenas políticas de vivienda, pero hoy la gente debe recurrir a un préstamo y para muchos es muy difícil cumplir los requisitos, sobre todo si son jóvenes y tienen pocos ingresos”, explicó Blanca Gutiérrez, coordinadora de la encuesta.
Educación y trabajo. El informe señala que, según el 53,8% de los encuestados, el Estado hace mucho por garantizar el acceso a la educación secundaria, pero el 42,7% dice que se hace una labor regular.
Sin embargo, la situación cambia cuando se habla de la educación universitaria. El 56,3% afirma que el Estado hace poco por asegurar el acceso a ella y el 11% dice que el Estado no hace nada.
Además, 73,4% alega que el Gobierno hace poco para promover fuentes de empleo para jóvenes.
“Es una reacción en cadena. Los jóvenes señalan que si no tienen acceso a la educación universitaria, es mucho más difícil conseguir un trabajo digno con un sueldo que les permita posteriormente tener una casa propia”, dijo Gutiérrez.
El Consejo Nacional de la Política Pública de la Persona Joven utilizará estos datos para pedir nuevas políticas públicas para dar nuevas opciones de educación superior para este sector de la población.
“No todos los que se gradúan del colegio logran ir a la universidad. Las universidades públicas solo pueden admitir a un número reducido de estudiantes, y no todos pueden pagar una universidad privada o acceder a un préstamo para pagar estudios”, comentó Johana Arce, del Consejo de la Persona Joven.
Por ejemplo, datos de la Universidad de Costa Rica (UCR) señalan que, de las 31.047 personas que en el 2009 hicieron el examen de admisión para este curso lectivo, únicamente 7.115 fueron admitidas en alguna carrera, lo cual dejó a 23.932 estudiantes sin entrar a esa casa de estudios.
“Por un problema de capacidad instalada, no podemos dar cupo a todas las personas. Hacemos grandes esfuerzos para admitir más gente. Hace cinco años, solo entraban 5.000 estudiantes, ahora entran 7.000”, afirmó Carlos Villalobos, vicerrector de Vida Estudiantil de la UCR.