“Hay que actualizar la partida (para el traspaso) a los costos reales, ya que los ¢100 millones con los que se cuenta ahora es el mismo presupuesto que se asignó en 2002 y 2006”, dijo ayer el presidente de la comisión del traspaso, Adrián Chinchilla.
Aseveró que, de no ser por las donaciones de instituciones públicas y de la empresa privada, el dinero estatal no habría alcanzado para cubrir todas las actividades planeadas para la toma de poder de su hermana, Laura Chinchilla.
Los gastos para la ceremonia del sábado se calculan en ¢300 millones, dijo el tesorero de la comisión, Jorge Wálter Bolaños.
El aporte estatal para el traspaso de poderes es aprobado por la Asamblea Legislativa, a través de una partida del Ministerio de Relaciones Exteriores.
Al respecto, el exministro de Hacienda y ahora diputado, Guillermo Zúñiga, consideró anoche como “razonable y atendible, que se busque una fórmula para actualizar ese valor”.
La posibilidad de un ajuste en los cálculos es un punto que deberá resolver los nuevos legisladores que tomaron posesión de su cargo el sábado pasado.
Por ahora, la comisión de traspaso salvó la situación con ¢100 millones adicionales que consiguió la Cancillería, y con una ayuda por ¢60 millones en especies que financiaron tanto empresas públicas como privadas.
Sin embargo, Chinchilla sostuvo que se deben tomar previsiones para el futuro.