AcapulcoAFP Empresarios y funcionarios de México están optimistas y esperan un repunte del turismo, a pesar de la violencia que afecta al país.
El sector confía en recibir casi 24 millones de viajeros en el 2010 y obtener $11.500 millones en divisas.
El optimismo se genera después de un mal 2009, cuando la cantidad de visitantes disminuyó 11%.
El número de viajeros cayó de 23,8 millones en el 2008 a un poco más de 21 millones el año pasado.
“Las perspectivas son optimistas, pues registramos un incremento en la ocupación hotelera en el primer trimestre de este año que supera ampliamente la de 2009 e, incluso, está por encima de la que tuvimos en el 2008, antes de la crisis”, comentó la secretaria de Turismo, Gloria Guevara.
En México, un total de 2,4 millones de personas depende de los negocios turísticos.
Sin embargo, la sombra del narcotráfico y del crimen organizado acechan al país.
Acapulco, un puerto sobre el Pacífico, que desde los años 50 se convirtió en destino turístico internacional, ha sido asolado por los crímenes del narco que durante la temporada vacacional de Semana Santa y Pascua provocó casi 50 muertos, pero sus autoridades dicen que el fenómeno no debe impactar al turismo.
“No podemos decir que los ataques sean específicamente contra los turistas, ni que las carreteras estén tomadas por la delincuencia como ocurre en otros países”, subrayó Zeferino Torreblanca, gobernador del estado de Guerrero, donde se ubica Acapulco.
Campaña. El Gobierno anunció que este mes iniciará una campaña internacional, que incluirá un uso masivo de las redes sociales de Internet, para minimizar el impacto que las noticias de violencia generada por el narcotráfico puedan tener sobre los viajeros.
“Es muy importante que todos estemos unidos en el turismo, por el bien de nuestro país y por el bien de todos los mexicanos que hoy en día se emplean en el turismo, con más de 2,4 millones de trabajos directos y casi 7.000 indirectos”, manifestó Guevara.
El país, principal receptor de turistas en América Latina, vivió un 2009 negro para su economía, que se contrajo 6,5%.
A ello contribuyó la merma de 11% del turismo, tercera fuente de divisas tras el petróleo y las remesas de los emigrantes.
Además de la violencia, a la industria turística mexicana la aquejaron la crisis económica mundial y la zozobra creada por la pandemia de gripe AH1N1.
“Hay buenas noticias, mucho optimismo, y esperamos que la situación mejore”, señaló , por su parte, Arturo Samperio, presidente del consejo directivo de la Asociación Mexicana de Abastecedores Turísticos.
Esa agrupación, que reúne a 500 empresas que suministran los insumos que consumen hoteles y otras compañías turísticas, prevé que los negocios del sector podrían llegar incluso a $29.000 millones entre el 2010 y el 2011, sumando al turismo internacional y nacional.