Lima. Reuters Los cultivos de Suramérica, una de las principales regiones agrícolas del mundo, enfrentarán en los próximos meses el fenómeno climático La Niña, “la hermana seca” de El Niño, que se desvanece tras golpear las cosechas al norte del continente y beneficiar las del sur.
Las sequías que provocaría La Niña, una anomalía que sigue al calentamiento de las aguas causado por El Niño, podría afectar desde los cafetales de Brasil y los trigales de Argentina, la zafra de caña de Perú y sus precios.
“Estaremos siguiendo muy de cerca las condiciones durante mayo”, dijo Bill Patzert, oceanógrafo del laboratorio de propulsión a chorro de la NASA en Estados Unidos.
“Muchos científicos y yo esperamos que El Niño salga del escenario pronto (...) Aún no está claro qué viene después. El regreso de La Niña es ciertamente una posibilidad, pero no una certeza”, agregó.
Preocupación. Tras una temporada con fuertes lluvias que potenciaron los cultivos de cereales y oleaginosas en Brasil y Argentina, pero que golpearon las plantaciones de café en Colombia y las de caña en Perú, La Niña traería corrientes frías y cambios pluviales.
La eventual modificación de las lluvias plantea una amenaza de magnitud para los cultivos argentinos. “Sería grave para la zona núcleo triguera, para la región pampeana, porque en principio podría atrasarse el inicio de la temporada de lluvia o tener un trimestre de primavera con lluvias por debajo de lo normal”, dijo Germán Heinzenknecht, especialista de la Consultora de Climatología Aplicada en Buenos Aires
Eso afectaría los rendimientos de uno de los primeros cinco exportadores mundiales del cereal, que será sembrado en mayo y junio y que no dispondría del agua necesaria para la etapa de floración de septiembre y octubre.
Las lluvias generadas por El Niño a fines de diciembre fueron sumamente beneficiosas para la cosecha de soya 2009-2010 de Argentina.
En Brasil, el segundo productor y exportador mundial de soja y el mayor proveedor de café, azúcar y jugo de naranja, el frío que traería es un problema latente.
“Si bien un clima seco es lo que exactamente necesitan los productores de café y azúcar en los próximos meses para su (época de) cosecha, el fenómeno de La Niña trae riesgos que podrían influenciar los precios del café y otros productos”, dijo Alvaro Camargo, operador de Link Investimentos en São Paulo.
Los frentes fríos elevan las probabilidades de heladas para los cafetales y también afectarían a las grandes plantaciones de granos, explicó.
En países al norte del cono sur , como Colombia, aún no hay previsiones sobre el eventual impacto del fenómeno.
Un poco más al sur, los productores azucareros peruanos estarán atentos a la evolución de La Niña, pues una tropicalización del clima en marzo y abril perjudicó su zafra y redujo el abastecimiento de azúcar.