Washington. EFE. Miles de inmigrantes latinos salieron ayer a la calle en todo EE.UU. para recordar al presidente Barack Obama la promesa que les hizo para captar su apoyo en las elecciones: frenar la deportación de indocumentados y promover la reforma migratoria.
Avivados por la polémica ley de Arizona, que convierte en delincuente al indocumentado, los inmigrantes (sobretodo latinoamericanos) participaron en protestas a lo largo de 70 ciudades del país, algunas multitudinarias, como las de Los Ángeles, Chicago, Nueva York y Phoenix, capital de Arizona.
En Washington, bajo el lema de “Todos somos Arizona”, activistas latinos, encabezados por el congresista Luis Gutiérrez, se sentaron ante la verja de la Casa Blanca en un acto de desobediencia civil en protesta por el trato que están recibiendo los inmigrantes.
El mensaje que las multitudes lanzaron al presidente Obama en la jornada fue claro: que impulse la reforma migratoria, detenga las deportaciones que dividen a las familias y que frene la ley de Arizona levemente suavizada esta semana ante las presiones de encolerizados grupos de políticos y activistas.
Aunque el Día del Trabajo se celebra en EE.UU. en setiembre, el 1° Mayo se considera un día de reivindicación de los derechos de los inmigrantes, desde que en el 2006 salieron a la calle de costa a costa para pedir al Congreso la legalización de más de diez millones de ilegales que se calcula hay en el país.