El nuevo Gobierno y su brazo legislativo enfrentan hoy la elección de las autoridades del Congreso como la primera prueba de su capacidad para forjar alianzas y así allanar el camino a sus proyectos en estos cuatro años.
Las autoridades del Partido Liberación Nacional (PLN) confían en la efectividad de muchas reuniones y promesas materializadas en un pacto con el Movimiento Libertario.
Dicho acuerdo les daría los votos suficientes para colocar al liberacionista Luis Gerardo Villanueva como presidente y conductor del Poder Legislativo.
Los 24 votos propios, los nueve libertarios y dos procedentes de diputados evangélicos (Justo Orozco y Carlos Avendaño) también le permiten a Viviana Martín, jefa verdiblanca, contar con 35 unidades, suficientes para empezar con el pie derecho sus intenciones de gobernabilidad.
Buena parte de los resultados del gobierno que comenzará Laura Chinchilla dentro de una semana dependen de esta alianza, y de negociaciones adicionales que se realizan con otras bancadas.
Así lo ha admitido la propia Presidenta electa en medio de todas las reuniones que, de manera personal o por vía indirecta, ha procurado con los siete partidos de la oposición.
Las elecciones de febrero no le depararon a Chinchilla los 30 diputados que pidió al electorado.
Los 24 escaños conseguidos, convierten al PLN en la minoría más grande de un Congreso, donde el poder estará todavía más disperso que en el cuatrienio 2006-2010. Su cuota está lejos de la cifra “mágica” de 29 votos, el mínimo requerido para aprobar proyectos de ley.
Fe. Al PLN no le queda más que negociar y confiar en el cumplimiento de la palabra de sus contrapartes.
“No tenemos motivo para dudar de ellos”, dijo ayer Viviana Martín en alusión a los partidos con los que establecieron pactos con miras a la elección de hoy y a la futura tramitación de proyectos.
Son las mismas agrupaciones que en campaña electoral se presentaron como “la verdadera oposición” y la alternativa ante el “partido más corrupto de la historia”, en referencia al PLN.
Para Martín, lo de “verdadera oposición” no impide pactar y lo de “partido corrupto” fue solo una expresión motivada por los calores de la campaña electoral.
En la negociación con los libertarios, el PLN se deja la presidencia del Congreso, pero ofreció a sus aliados puestos en el directorio, cupos en comisiones legislativas e incluir en las prioridades legislativas algunas iniciativas que no estaban en su lista original.
Ejemplos de ello son el proyecto para legalizar la emisión de títulos de propiedad en zona vedadas como fronteras y costas, además de abrir foros de discusión sobre dolarización de la economía.
Pero Martín asegura que también se dialoga con otros partidos, en especial con los cuatro legisladores de Accesibilidad sin Exclusión (PASE) o los seis de Unidad Social Cristiana (PUSC).
“En el futuro veremos que si no disponemos del apoyo de unos, sí contaremos con el de otros”, dijo.
Para Juan Carlos Mendoza, jefe de la banca del PAC, no es confiable la alianza PLN-libertarios.
“Recuerdo hace cuatro años... Lo de ahora es muy parecido y todos recordamos las quejas de ambas partes por el incumplimiento”, aseveró Mendoza.