La Compañía de Cámara de la Universidad Nacional hará su primera temporada del año con un elenco prácticamente nuevo. Las presentaciones se realizarán del 7 al 9 de mayo en el Teatro de la Danza
Según informó Ileana Álvarez, directora de la compañía, cinco de los siete bailarines de la agrupación son nuevos.
El cambio responde a una nueva política en la agrupación que determina que los integrantes de la compañía formarán parte de ella por un periodo máximo de tres años.
Con la rotación del elenco se pretende abrirle oportunidades a las nuevas generaciones de bailarines que, año a año, se gradúan de la Universidad Nacional (UNA).
“Nosotros replanteamos los lineamientos de la compañía. La idea es darle experiencia a bailarines recién graduados y darle una motivación a la gente que estudia danza para que ellos sepan que al graduarse se les ofrece una oportunidad”, manifestó la directora.
De esta manera, ahora forman parte del grupo Cristopher Núñez y Karen Elizondo, graduados hace dos años de la carrera de danza.
También se encuentra Kristi Vargas, Ana Lorena Alvarado y Adriana Zamora, recién graduados en danza en la UNA.
Para ellos la posibilidad de ingresar a una compañía profesional es una gran oportunidad.
“Ha sido bastante positivo para mí no solo en lo laboral, sino de aprendizaje. Me parece que para la compañía también ha sido un buen cambio pues hay gran dinamismo en el grupo”, dijo Karen Elizondo.
Del elenco anterior solo quedaron Natalia Herra y Silvia Ortiz, quienes se mantienen debido a que con su experiencia pueden aportarle más a la agrupación, aseguró la directora.
Lo que viene. La compañía comenzará su primera temporada del año con la coreografía Anamnesis, obra que le da título al ciclo de funciones.
Esta pieza es un trabajo de Álvarez y trata el tema de la memoria como medio de recuperación de la identidad del ser humano. Esta obra se preestrenó en el Festival Internacional de las Artes 2010.
Además, como parte del espectáculo, se añadirán dos coreografías del repertorio del grupo: La piel del alma y El mal de la muerte.
La piel del alma desarrolla el tema del agua como un símbolo de purificación, el cual acerca a las personas a su espiritualidad. Por otra parte, El mal de la muerte es una coreografía basada en un texto de la francesa Marguerite Duras que plantea la incapacidad de un hombre para expresar el amor.