La inflexibilidad de la Unión Europea (UE) en los temas de lácteos, textiles y denominaciones de origen mantiene en vilo el cierre de las negociaciones para un Acuerdo de Asociación con los centroamericanos.
Así lo definió a las 12:40 a. m. del martes en Bruselas, el jefe negociador costarricense Roberto Echandi, quien afirmó que “la situación está muy complicada”.
Agregó que el Acuerdo en la parte comercial estaba prácticamente terminado, pero esas pocas cosas no permitían el cierre, tras una ronda que se inició el lunes 19 de abril en la capital de Bélgica.
En vista del desacuerdo en aquellas áreas, pactos logrados en las cuotas de carne, arroz y azúcar y la baja del actual arancel de 176 euros por tonelada que cobra la UE al banano también están en vilo, se conoció ayer en Bruselas.
En arroz se pactó que los centroamericanos puedan vender en Europa 15.000 toneladas anuales, con un crecimiento del 5% anual; en carne 9.500 toneladas anuales con un crecimiento del 4% anual y en azúcar sería de 150.000 toneladas anuales para toda la región.
Jorge Sauma, gerente general de la Corporación Bananera Nacional (Corbana), recordó que el objetivo es reducir el arancel al banano a 75 euros por tonelada. Esta concesión se la dio la UE a Colombia en su recién terminada negociación.
Dureza. Los europeos están totalmente inflexibles en su petición para vender lácteos en el Istmo.
Primero pidieron acceso para quesos con denominación de origen o indicación geográfica (parmesano, gouda y otros), lo cual impide competir con una marca parecida. El Istmo les ofreció 1.000 toneladas métricas anuales, pero ellos no quieren bajar de su solicitud de 3.000 toneladas anuales.
Además, incluyeron una petición para colocar en el Istmo 5.000 toneladas métricas anuales de leche en polvo sin pagar aranceles.
Echandi y el sector lechero nacional aseguran que esa petición es poco razonable por los altos subsidios que Europa da a los lecheros.
La complicación con este producto es tal que los productores e industriales mandaron una carta ayer al presidente Óscar Arias, para pedir su intervención.
En el rubro de textiles es al contrario. La UE no quiere atender intereses ofensivos de los centroamericanos. Se les pide a los europeos permitir el ingreso de una cuota de productos específicos.
Además, se les solicitó una regla de origen flexible para que los centroamericanos puedan comprar materias primas (hilos, telas, botones y otros) en todo el mundo, confeccionen las prendas y las puedan vender sin pagar aranceles.
Miguel Schyfter, presidente de la Asociación Nacional de Exportadores de la Industria Textil (Aneit) dijo que el Istmo ha reducido sus ambiciones iniciales, pero, aún así, la UE sigue inflexible.
Sin entrar en detalles, Echandi enfatizó que en indicaciones geográficas (marca protegida de productos por su origen geográfico) la UE también solicita concesiones que son “poco razonables”.
Pese a todo, Echandi sigue optimista para el cierre del Acuerdo.