Alianza con Boeing llevaría al VASIMR a pasear a un asteroide

Calificación:          

Debbie Ponchner dponchner@nacion.com 12:00 a.m. 25/04/2010

Una alianza con la empresa Boeing, líder en el desarrollo aeroespacial, podría llevar en el futuro al motor de plasma de Franklin Chang a un vuelo de prueba cuyo destino será un asteroide.

“Ha habido un acercamiento de las grandes compañías hacia nosotros, particularmente de Boeing, para el uso de un panel solar que ella estaba desarrollando junto con DARPA (la Agencia de proyectos de investigación avanzada en defensa de los Estados Unidos) y por pura casualidad es de 200 kilovatios”, dijo Chang.

En los planos, el motor funciona con paneles solares que generan los 200 kW que necesita el motor, pero, hasta ahora, esos paneles no se han creado.

“Nosotros estábamos preparados para invertir parte de nuestro dinero en el desarrollo de paneles solares, pero ahora resulta que probablemente estos paneles están listos”, agregó el físico.

Dichos paneles pesan menos de la mitad que los paneles solares que se utilizan hoy en proyectos espaciales; además, son de un sexto de su tamaño y toleran mejor la radiación cósmica.

Así, la alianza entre Ad Astra Rocket y Boeing resulta perfecta para ambas partes. Boeing desea probar una porción de sus paneles en la Estación Espacial Internacional (ISS). Según la propuesta, los paneles alimentarían las baterías que dan la energía al motor.

“Estamos interesados en eso porque, conectando un panel solar, nosotros podríamos cargar nuestras baterías con más potencia, más energía, y recargarlas más rápidamente, en solo un día en lugar de dos”, explicó Chang.

Una vez superada la prueba en la ISS, el interés de Boeing es unir su panel completo, el de 200 kW, a un motor. Ese motor podría ser el VASIMR.

En estos momentos, Ad Astra Rocket construye dos motores para el vuelo de prueba; uno de ellos es de reemplazo en el caso de que algo ocurra con el primero. El plan, explicó Chang, es que el segundo motor se use en la prueba con los paneles solares de Boeing.

“Vemos la posibilidad de usar este segundo motor con el panel para hacer un vuelo de demostración muy emocionante: un vuelo a un asteroide”, dijo Chang.

“Yo todo esto lo veo con cierto granito de sal: son puras posibilidades. El ambiente que estamos viviendo en muy emocionante, con más posibilidades de las que yo me esperaba”, confesó Chang.

compartir

     
  • Agregar Digg
  •  
  • Agregar Reddit
  •  
  • Agregar Furl
  •  
  • Agregar Facebook
  •  
  • Agregar Spurl
  •  
  • Agregar MySpace
  •  
  • Agregar Terchnorati
  •  
  • Agregar StumbleUpon
  •  
  • Agregar Google Bookmarks
  •  
  • Agregar Delicious
  •  
  • Agregar MyAOL
  •  
  • Agregar Slashdot
  •  
  • Agregar Live
  •  
  • Agregar Twitter

califique la nota

comentarios

Avatar

Abiel De León 20:05 26/4/2010

Qué coincidencia tan preciada que Boeing tenga un panel solar que quiere probar y Ad Astra R se vea beneficiada. Mis felicitaciones para la empresa de Franklin Chang!, y mis deseos que el proyecto resulte exitoso.

Opine sobre este artículo

¿Es usted miembro? Ingrese al sistema

O regístrese utilizando Facebook


No logueado ..

Solo necesita su usuario y contraseña de Facebook.

Correo electrónico:

Contraseña:

 

Olvidó la contraseña ?

Presione aquí para registrarse gratis en nacion.com si aún no lo ha hecho. / Este sitio requiere Cookies

Publicidad

VASIMR

Potente motor para viajes a Marte y más allá

El motor de plasma ideado por Franklin Chang para realizar viajes espaciales de forma más rápida, conquistó, el 30 de setiembre, su última gran prueba en la Tierra: funcionar a máxima potencia.

Con la conquista de este hito, los científicos de Ad Astra Rocket ahora trabajan en construir el motor que irá al espacio y que se probará en la Estación Espacial Internacional.

El motor de plasma funciona de forma similar a la de un cohete químico tradicional, en el que, con ayuda de un combustible, se crea una explosión que viaja por la tubería del cohete y con ello produce la aceleración que hace que el vehículo se desplace. Sin embargo, en lugar de combustible, se acelera el plasma, el cuarto estado de la materia.

En la primera etapa del motor, que funciona a 30 kilovatios, se obtiene el plasma, al calentar gas argón con una antena de radiofrecuencia formando una “sopa” de iones a más de 50.000° C. En la segunda etapa, que trabaja a 170 kilovatios, con otra antena se acelera el plasma.

Como el plasma es tan caliente, no existe un material capaz de contenerlo. En el diseño de Chang, un campo magnético, creado con magnetos superconductores, se encarga de formar el recipiente. Dichos magnetos funcionan a muy baja temperatura, por lo que en un espacio muy pequeño deben convivir temperaturas opuestas.

Publicidad

Publicidad