Triz es un sufijo propio del femenino de algunos nombres cuyo masculino termina en -dor o -tor. Realmente resultan muy escasos estos femeninos terminados en -triz, y algunos de ellos alternan con la forma regular en -ora.
Cantatriz y saltatriz, por ejemplo, son ya términos en desuso (aunque los registra el DRAE). En el primer caso ha prevalecido el común cantante (la cantante). En cuanto a saltatriz, el mismo diccionario académico (edición 22) reconoce su obsolescencia.
Actriz y emperatriz son los femeninos normales de actor y emperador, pero no faltan tampoco actora (sentido jurídico) y hasta emperadora (uso metafórico y popular).
Motriz (también motora) y su compuesto automotriz (también automotora) son los femeninos de motor y automotor en su carácter adjetivo: fuerza motriz; industria automotriz. Obviamente, el femenino automotriz solo puede calificar a sustantivos femeninos: mecánica automotriz, exposición automotriz... Por eso, expresiones (muy frecuentes, por cierto) como taller automotriz o repuesto automotriz son verdaderos "horrores" gramaticales.
El moderno Diccionario panhispánico (2005) confirma lo expuesto: motor -ra. 1. ‘Que mueve’. Para el femenino se usa también la forma motriz: «Con disminución de la grasa corporal, mejora la actividad motriz» (Marcos Salud [Esp. 1989]). Es incorrecto el uso de motriz referido a sustantivos masculinos: impulso motriz.
2. Lo mismo cabe decir de los adjetivos compuestos a partir de motor, como automotor, electromotor, locomotor, sensomotor y (p)sicomotor, que tienen dos femeninos: automotora y automotriz, electromotora y electromotriz, etc. Debe evitarse el error frecuente de usar los femeninos en -triz referidos a sustantivos masculinos.