La baja en el precio del dólar es uno de los principales factores que explican las menores ganancias o pérdidas de la banca privada y las empresas financieras.
La razón es que la mayoría de estas entidades tienen su patrimonio denominado en dólares y cada final de mes deben pasarlo a colones.
Con la reducción del precio del dólar, el valor de dicho patrimonio bajó y la diferencia se debe contabilizar como una pérdida.
“Cada mes que valuamos el patrimonio en dólares a un menor tipo de cambio de referencia del Banco Central, se refleja una pérdida que se registra como un gasto. Este es el mayor impacto en los resultados”, explicó Carlos Fernández, gerente de la empresa financiera Acobo.
Además de este efecto, explicó Gerardo Corrales, gerente de BAC San José, este gasto o pérdida no es deducible del impuesto sobre la renta, por lo que las entidades pagan más de este tributo.
La banca privada en su conjunto registró pérdidas por ¢2.600 millones en el primer trimestre de este año, luego de tener ganancias por ¢11.000 millones en el primer trimestre del 2009 (actualizadas a valores del primer trimestre de este año).
Las empresas financieras en conjunto obtuvieron ganancias por ¢301 millones, casi la mitad de las que registraron en el primer trimestre del 2009, excluida la inflación.
Entre las empresas financieras, Desyfin fue la que obtuvo mayores utilidades.
“En nuestro caso, debido a la buena cobertura del riesgo cambiario, al mantener la posición neta en moneda extranjera muy controlada hemos logrado un impacto muy leve en los resultados de la empresa, que no es el caso de instituciones competidoras de nuestro sector, las que sí han visto muy afectados sus resultados financieros”, comentó Silvio Lacayo, gerente general de Financiera Desyfin.
Cooperativas ganaron más. Las cooperativas, en conjunto, lograron aumentar sus ganancias en un 9%, excluida la inflación.
Este incremento estuvo influido por el incremento en las ganancias de Coopenae (Cooperativa Nacional de Educadores) y Coopeservidores (Cooperativa de Ahorro y Crédito de Servidores Públicos).
Adrián Álvarez, subgerente de Coopenae, comentó que en estos resultados influyó la baja en el costo financiero de la cooperativa, debido a la reducción en la tasa básica, una menor repercusión en la morosidad, “la colocación de crédito se ha venido reactivando lentamente, lo cual tiene un impacto favorable en los ingresos financieros” y la poca exposición al riesgo cambiario.