Costa Rica perdió el último recurso legal que tenía ante las autoridades de Alemania para mantener bajo embargo 457 piezas arqueológicas que asegura que le pertenecen.
Las piezas forman parte de la Colección Patterson, un grupo de casi 2.000 objetos precolombinos compilados por el costarricense Leonardo Patterson.
Estos objetos se expusieron por primera y única vez en 1997 en Santiago de Compostela, España.
Tras la exhibición, Patterson intentó venderlas al gobierno regional de Galicia. No obstante, una experta revisó las piezas y expresó dudas sobre su origen y autenticidad.
Por ello, los objetos fueron retenidos por la Policía española, y varios países latinoamericanos –en cuenta Costa Rica– comenzaron a reclamar su devolución.
Sin embargo, en marzo del 2008 la mayor parte de las piezas aparecieron en la ciudad alemana de Múnich, donde Patterson tiene uno de sus domicilios.
Tras la denuncia de España por la salida irregular, los objetos volvieron a ser retenidos, esta vez por la Policía alemana.
De nuevo, países como Costa Rica, México, Perú, Guatemala y Ecuador tramitaron legalmente la devolución de los objetos.
Rechazo. Por ahora, solo se conoce el rechazo final de los reclamos para las peticiones de Guatemala y Costa Rica.
Nuestro país nunca pudo probar ante Alemania que las piezas le pertenecieran o que hubiesen salido en forma irregular, según explicó Rocío Fernández, directora del Museo Nacional.
Según informó a La Nación Elena Meissner Montero, encargada de negocios a.í. de la Embajada de Costa Rica en Alemania, el lunes anterior se le notificó que el Tribunal Superior Administrativo de Baviera rechazó el recurso de queja presentado por el Gobierno tico.
No se explicaron las razones que llevaron al rechazo.
Por falta de fondos, Costa Rica realizó las gestiones sin representación ni asesoría de un abogado alemán que conociera las costumbres judiciales de ese país, según había explicado Bernd Niehaus, embajador tico en Alemania.
Ese recurso era la última oportunidad legal para lograr que las piezas continuaran confiscadas por la justicia de ese país.
La estrategia que defendía el Gobierno costarricense, según Fernández, era dar tiempo para que España reclamara las piezas.
La idea era que la entrega de los objetos a España (de donde salieron en forma irregular en el 2008) simplificara su posterior devolución a los países latinoamericanos.
De hecho, España ya ha devuelto a Perú varias de las piezas de la Colección Patterson que no se trasladaron a Alemania.
Fernández dijo a La Nación que el Museo Nacional no tomará medidas legales contra Leonardo Patterson en caso de que ingrese al país sin piezas arqueológicas.
“Si entrara con una colección, eso sí le permitiría al Museo actuar para verificar la legitimidad de su custodia. En la legislación costarricense el propietario (de las piezas arqueológicas) es el Estado”, dijo.
Según Fernández, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Costa Rica ya envió una nota verbal con carácter de urgencia al Gobierno español, con el fin de que se informe sobre la situación de la demanda del Estado europeo para el reintegro de las piezas a su territorio.
Hasta ayer no se había obtenido una respuesta formal.
“El escenario de Alemania ya no tiene viabilidad. Somos respetuosos del derecho internacional y respetamos la decisión de las autoridades”, comentó Fernández.
La Nación no pudo confirmar si las piezas que se presumen ticas ya fueron devueltas a Patterson en Alemania.