Para febrero del 2000, el empresario Alfonso Guardia se ganaba la vida como promotor de proyectos ante funcionarios públicos.
Por su trabajo, Guardia tuvo cercanía con los personeros de Alcatel. Fue él quien contactó al entonces directivo del ICE José Antonio Lobo para hablarle del interés de la compañía francesa de participar en una licitación como oferentes de 400.000 líneas telefónicas para celulares.
“En diversas ocasiones el imputado Alfonso Guardia le había manifestado al encartado Lobo Solera que estaba teniendo dificultades muy serias para que la empresa Alcatel honrara compromisos pecunarios suscritos con él y que lo más grave de todo era que parte de esos dineros le correspondían al presidente de la República, el imputado Miguel Ángel Rodríguez Echeverría, quien había participado de manera sustantiva en una negociación con Alcatel”, acusó la Fiscalía en el punto 72.
Lobo también sostuvo reuniones con Édgar Valverde, presidente de Alcatel-Costa Rica. Pagos. “Entre setiembre y octubre del 2000, el imputado Alfonso Guardia Mora nuevamente entabló conversaciones con el coencartado Lobo Solera y le manifestó que Alcatel estaba pagando con ‘pagos de polaco’”, señaló el Ministerio Público.
Lobo sería la persona que reveló al expresidente el ofrecimiento de una dádiva. “El encartado Rodríguez Echeverría aprobó que Lobo aceptara la propuesta de los funcionarios de Alcatel y dispuso que la dádiva sería distribuida entre ambos de la siguiente forma: 60% Miguel Ángel Rodríguez y 40% José Antonio Lobo” , afirmó la Fiscalía.