La Fuerza Pública actuó el jueves con encomiable decisión al dispersar a un grupo de manifestantes que exigían más presupuesto para las clínicas y hospitales de la Caja Costarricense de Seguro Social. Actuó, también, con la prudencia propia de una policía civilista. Primero, recurrió al diálogo y advirtió a los participantes la ilicitud de cerrar las vías capitalinas. Solo cuando no hubo más remedio, aplicó la fuerza derivada de su legítima investidura.Leer más...
La acción policial para despejar las vías del centro de la capital el jueves fue decidida, prudente y encomiable
No se debe confundir el derecho a manifestarse con el inexistente derecho al cierre de vías, pero la falta de autoridad le ha venido dando a la confusión carta de ciudadanía