Desde su primera edición, en 1996, el Rock Fest se convirtió, con cada año que pasaba, en un referente del rock nacional en una de sus épocas doradas: a finales de los noventa e inicios de los 2000.
Con el tiempo, el festival pasó de ser un evento pequeño a llenar lugares de 5.000 personas guiadas por música local, un asunto insólito en sus momentos.
Su sétima edición fue en mayo del 2003, en SportWorld, y en ella tocaron Suite Doble, Gandhi, Hebra, El Guato, República Fortuna, Evolución, Tropa 56, Mentados y Deznuke, entre otros.
Luego, Ernesto Adduci admitió que ya no le emocionaba producir el festival, y se dedicó a la publicidad y a su negocio propio.