Nueva York. EFE. Wall Street se tiñó ayer de rojo en una jornada en la que los inversores optaron por una nueva recogida de beneficios en medio de un buen arranque de año en el parqué neoyorquino, que ha permitido a sus principales indicadores batir marcas desconocidas en los últimos años.
En un día en el que no se conocieron datos macroeconómicos de los Estados Unidos o resultados empresariales de relevancia, el Dow Jones, la principal referencia de Wall Street, cerró la sesión con un descenso del 0,16 % hasta los 13.971,24 puntos, arrastrado por el sector energético, pero cerca de la barrera psicológica de los 14.000 puntos.